Hay un antes y un después de la electrificación del automóvil. En Mercedes-Benz siempre fuimos conscientes de que esta transición era ineludible y que debía llegar pronto a la Clase C, el vehículo que representa el núcleo central de nuestra gama de berlinas. Pero, una vez más, queríamos estar seguros de que el nuevo Clase C eléctrico se reconociera al instante como un Mercedes-Benz, por lo que decidimos abordar el desafío utilizando nuestros valores esenciales como base de esa reinvención total. Y estamos convencidos de haberlo logrado.
Cada modelo que lanzamos en Mercedes-Benz marca nuevos estándares en elegancia, confort, inteligencia y deportividad, y el nuevo Clase C no es la excepción. Todo comienza por su diseño, más llamativo que nunca gracias a su silueta coupé, la cual arranca en un frontal que recoge los rasgos que históricamente han distinguido a nuestra Clase C a lo largo de los tiempos, perfilados y estilizados con el fin de lograr la máxima eficiencia aerodinámica sin comprometer el carácter atemporal que define a todo Mercedes-Benz.

Pero la aerodinámica debe entenderse siempre como un conjunto donde todas las zonas del automóvil importan por igual. Así, los musculosos laterales y pasos de rueda, más el techo bajo y curvado al estilo de los coupés –toda una primicia en la Clase C– también contribuyen a lograr su impresionante coeficiente de 0,22 Cx. En marcha, el nuevo Clase C no pelea contra el viento; fluye a través de él, se apoya en él para maximizar su eficiencia energética y lograr una autonomía WLTP de hasta 743 km. Una cifra que ya es referencia para el resto.

DISEÑO COMO REFLEJO DEL CAMBIO
La fluidez del exterior del nuevo Clase C eléctrico se traspasa al interior, donde nuestro diseño se vuelve inteligente para marcar tendencias por calidad, por ergonomía y, sobre todo, por la experiencia digital más completa e inmersiva que puede disfrutarse a bordo de un automóvil. Salpicadero y pantalla se han fusionado en un mismo elemento que es tan sólido como interactivo, aportando a la vez una gran presencia y una ventana a un universo virtual con posibilidades casi infinitas.
CUERPO DE BERLINA CON ALMA DE GT
En Mercedes-Benz entendemos que la parte posterior de un automóvil puede ser una declaración de intenciones tan profunda como lo es el frontal. Y, en el caso del nuevo Clase C eléctrico, hemos querido ir incluso un poco más allá, diseñando para esta berlina de aspecto coupé una zaga atlética, contundente y deportiva, con hombros pronunciados y un tercer volumen sumamente compacto que favorece el rápido paso del aire. Una perspectiva digna de un GT.

El centro de este pronunciamiento por la deportividad lo encarnan las ópticas: una única cúpula oscura, de extremo a extremo, deja entrever cuatro de nuestras emblemáticas estrellas de tres puntas encerradas en sus aros, que brillan en un poderoso tono rojo cuando se encienden las luces o se acciona el pedal del freno. Luz, dinamismo y pasión, todo en uno.
Con su diseño de coupé fluido, su autonomía WLTP de 743 km y la gran flexibilidad que aporta el poder recorrer hasta 325 km con una recarga de sólo diez minutos, nuestro nuevo C 400 4MATIC encabeza una nueva era. Si quieres sumarte al cambio, ya puedes hacerlo acudiendo a tu concesionario Mercedes-Benz.