Mucho se ha escrito sobre los Alpes: de su belleza agreste, su serena grandeza, de las diferencias entre el norte y el sur, de su vida cotidiana a los nuevos comienzos. Entonces, ¿por dónde empezar cuando la ruta es eléctrica y el vehículo es el nuevo Mercedes-Benz GLC. Pues por el propio automóvil: el medio de transporte perfecto para nuestra senda por las alturas y extensiones del arco alpino.
El GLC, que se exhibió en el Salón del Automóvil IAA Mobility de septiembre de 2025, nos espera con un azul intenso y claro en nuestras instalaciones de Múnich. Tranquilo. Seguro de sí mismo. Preparado para la acción. Es un coche que no necesita presumir.

CARGANDO CON VISTAS ESPECTACULARES
Los primeros kilómetros transcurren por un paisaje que se desliza serenamente entre los pintorescos contornos de las estribaciones de los Alpes bávaros. Nos movemos silenciosos, con facilidad, y dejamos que el viaje haga su magia. Aunque la batería de nuestro GLC no estaba completamente cargada, tenemos la tranquilidad de poder confiar en la guía de ruta inteligente que nos dirige al Centro de Carga Mercedes-Benz en Weissensberg, Alemania, uno de los más de 75 parques de carga propios de la marca con cargadores de alta velocidad que nos sugiere el navegador. Dándote de alta en ME.CHARGE Public puedes disfrutar de todas sus ventajas, como factura mensual, transparencia de precios y carga en más de 29 países de forma rápida y sencilla. La enseña planea tener alrededor de 10.000 puntos de carga rápida en todo el mundo para finales de esta década. Una carga que nos permite hacer un delicioso alto en el camino, disfrutar del paisaje y respirar.

UN HOMBRE. UNA VISIÓN. UNA MARCA DE CHOCOLATE
Llegamos a Flums, Suiza; nuestra primera parada. El maestro chocolatero Dino Fienarola se abre paso velozmente por los largos y altos pasillos de la fábrica Flumserei. “Fabricación de Chocolate” es el cartel en la puerta que anuncia uno de los lugares que convierten a Suiza en el epicentro del sector del chocolate.
Lo observamos trabajar con sus rápidos y hábiles movimientos colocando un trozo de naranja confitada encima de una ganache de champán, bañado en cobertura de leche entera derretida con un maravilloso toque final: una hábil pincelada en oro. Las creaciones de Fienarola celebran la riqueza de la región; algo que sus clientes aprecian enormemente.
Cuando le preguntamos por el futuro de un sector tan especial, nos responde: “La creatividad, el sabor, la calidad y la innovación seguirán marcando la diferencia dentro de diez años”. Coincidimos una vez más con él. Todo tiene carácter y lleva su sello: “Tradicional y clásico, pero con un tinte moderno”. Una máxima que también se puede aplicar al GLC.

LA DOLCE VITA
Es un placer volver a la carretera en el GLC eléctrico. No se trata del rugido de su motor, sino más bien de la confianza absoluta que nos brinda, tanto en maniobrabilidad como en comodidad. Incluso en las carreteras más serpenteantes, todo en el GLC inspira seguridad. Los lugares se deslizan de forma tan melodiosa como sus nombres: Lech am Arlberg, Merano, Bolzano… o Alta Badia y Cortina d’Ampezzo, ya en los Dolomitas. A través del techo panorámico SKY CONTROL del GLC tenemos unas vistas impresionantes.
Justo cuando creíamos haber saboreado el lugar ideal, visitamos la ‘Officina del Gelo Avalon’, en Bolzano, Italia. Impecablemente uniformado, Paolo Coletto nos da la bienvenida a su famosísimo establecimiento de helados. La selección es increíblemente amplia, los ingredientes exquisitamente frescos y el sabor de lo más auténtico que vas a encontrar. ¿Siguiente escala? Un punto de recarga MB.CHARGE Public: fácil, rápido, flexible…
SOBRE RAÍCES Y CRECIMIENTO
Tras nuestro turismo gastronómico, le toca el turno al exclusivo taller de ebanistería de Gabriel Forcher en Lienz, Tirol, Austria. Allí, este artesano nos muestra sus exquisitas bañeras de madera de nogal marrón oscuro. “También las tenemos en cerezo y roble”, dice con orgullo refiriéndose a la bañera creada por la diseñadora Nina Mair y su estudio homónimo… Mejor no preguntar el precio… Un cartel en el salón reza: “¡Producimos calidad!”. “La madera es una compañera; cada veta cuenta una historia y rezuma calidez y naturalidad”, asegura Forcher.
Como en todas las paradas del trayecto, la artesanía de gran nivel es la máxima prioridad. De inmediato, es evidente que el trabajo aquí es más que simplemente producir un artículo. Forcher y los suyos crean para perdurar prestando atención a la historia, porque como resume Gabriel Forcher, “sin tradición, no hay progreso”.

EL RECUERDO FINAL
Es hora de volver. Conducimos hacia el Paso de Fern, el último puerto alpino de nuestro viaje. Aquí aprovechamos la potencia de carga de IONITY y las condiciones preferenciales como clientes de MB.CHARGE Public. Nuestra escapada eléctrica por carretera termina con una serena sensación de armonía. Viajar en el GLC no fue una declaración de principios sobre energía; fue más bien una travesía agradable, fluida, casi como un compás musical. Una forma nueva y placentera de moverse. De vuelta a casa el GLC aprovecha su carga bidireccional: cargar cuando la energía es más barata y devolverla a la red cuando más se necesita. Una tecnología que ya no se presenta como progreso, sino como una parte natural de nuestras vidas. No podemos evitar echar la vista atrás para confirmar la lección más hermosa de este viaje. La conducción eléctrica puede hacer mucho más que funcionar: nos puede inspirar.


