La primera experiencia de Mathias Geisen con un Mercedes-Benz se remonta al garaje de su abuelo. Profesor de autoescuela, siempre tenía a su disposición un Mercedes para el fin de semana: a veces un Clase E, otras un SLK o un 190. De niño, Mathias pasaba horas sentado en él. Los materiales, el olor, la sensación… Todo quedó profundamente grabado en su memoria. Algo que, con toda probabilidad, se fijó en su subconsciente y ha seguido acompañándolo a lo largo de los años: allá donde viaje, la estrella de Mercedes-Benz brilla con luz propia.
«Nuestros clientes traen consigo su cultura, sus deseos y sus emociones; por eso no hay dos experiencias iguales», explica Geisen. Precisamente esa diversidad es la que hace que su trabajo resulte tan estimulante: «Es un inmenso honor poder contribuir a la forma en que personas de todo el planeta experimentan nuestros automóviles, nuestros servicios y nuestra actitud».
A lo largo de los distintos cargos que ha desempeñado en Mercedes-Benz, ha aprendido la importancia de escuchar con atención y de comprender en profundidad lo que sus clientes necesitan. «Si te duermes en los laureles, te quedas rezagado. Por eso debemos mirar al pasado con orgullo, pero afrontar el futuro con aún mayor determinación».
En un mundo que avanza cada vez más rápido y se vuelve más complejo e impredecible, Mathias Geisen subraya la necesidad de estrechar aún más la cercanía con los clientes. «Acompañarles y estar exactamente donde ellos quieren que estemos es crucial hoy en día. Son ellos quienes deciden, por sí mismos, cómo y cuándo entran en contacto con la marca». Por ello, cada encuentro con Mercedes-Benz debe resultar familiar, ya sea en el entorno digital, en persona o en nuestros concesionarios: se trata de hacer sentir al cliente acogido y bienvenido.
Este principio, por supuesto, también se refleja en los vehículos. «Es una de las razones por las que el reciente Mercedes-Benz GLC eléctrico me impresionó tanto», confiesa. «Conserva los puntos fuertes que nuestros usuarios valoran y los eleva a un nuevo nivel gracias a su arquitectura eléctrica, marcando al mismo tiempo el inicio de una nueva era en el diseño. En cuanto te subes, te sientes como en casa». Para Geisen, esta sensación es precisamente la que convierte a Mercedes-Benz en un icono: «Un Mercedes-Benz es más que un coche; es un pedazo de hogar. Representa una promesa de confianza, seguridad, comodidad y estilo. Si, dentro de unos años, alguien mira atrás y dice: “Habría elegido Mercedes-Benz de nuevo todas las veces”, entonces sabremos que lo hemos hecho bien».

Pero también celebramos este año un aniversario muy especial, que comenzó con una sola patente, el Benz Patent-Motorwagen. Un gesto pionero que, hace 140 años, no solo dio origen al primer automóvil del mundo, sino que sentó las bases de una marca destinada a transformar la movilidad para siempre. Cuando Carl Benz presentó su invento, puso en marcha mucho más que una innovación técnica: inició una historia de visión, progreso y pasión que hoy sigue definiendo a Mercedes-Benz. Una historia que celebramos este año a nivel global, conectando de forma consciente nuestros orígenes con el camino que estamos construyendo hacia el futuro. Porque en Mercedes-Benz la esencia de la marca nunca ha sido únicamente la excelencia en ingeniería. Desde el principio, lo que nos ha distinguido es la capacidad de crear experiencias extraordinarias, capaces de emocionar, inspirar y perdurar en el tiempo.

Esta celebración del legado comenzó en Stuttgart, con el estreno mundial del nuevo Clase S, y se ha convertido en un viaje único que recorre seis continentes y 140 ubicaciones. Un recorrido que acerca la marca a públicos de todo el mundo a través de rutas icónicas, ciudades clave y momentos cuidadosamente seleccionados, tanto en la carretera como en el entorno digital. Así, pasado y futuro se encuentran en un mismo movimiento. Un movimiento que honra la herencia de Mercedes-Benz y, al mismo tiempo, proyecta su visión hacia lo que está por venir. Porque nuestro legado no es solo historia: es la fuerza que nos impulsa a seguir avanzando.

