Aunque todos los caminos lleven a Roma, en esta historia se parte de ella. Mientras el sol se pone, dejamos atrás la bulliciosa ciudad a bordo del nuevo CLA 100% eléctrico (presentado mundialmente, en la capital italiana, en marzo de 2025). El coche avanza en silencio hacia nuestra meta: Fiano Romano, 40 kilómetros al norte, donde reside la arquitecta Michela Ekström. Pero si algo hemos aprendido de nuestros viajes, es que no se trata solo de disfrutar del destino, sino también del camino. El CLA ofrece un confort excepcional: asientos deportivos, materiales reciclados de alta calidad, un ambiente sereno y la innovadora MBUX Superscreen que responde a voz, tacto y gestos. Está diseñado para aquellos que valoran la exclusividad, el rendimiento, la tecnología de vanguardia y un estilo de vida consciente con el medio ambiente, sin renunciar a la practicidad y la versatilidad en su día a día. Vamos a comprobarlo en nuestra ruta por la tierra de la Dolce Vita.

UNA CASA ESCULTÓRICA
Al día siguiente, visitamos a Ekström en su hogar y estudio: Stonehouse. Esta construcción moderna, compacta y casi monolítica, surge como un bloque escultórico entre villas italianas. Michela, nacida en Roma y formada cerca de la Piazza del Popolo, se mudó aquí tras convertirse en madre. Necesitaba espacio y tranquilidad, algo que encontró en Fiano Romano: una localidad con un ritmo más calmado. Stonehouse (construcción originalmente concebida como un experimento personal) nació de las limitaciones del código urbanístico local, que permitía construir solo un anexo pequeño. Michela lo convirtió en una obra de edificación vertical, llena de luz y geometrías creativas. Ahora vive frente a su estudio.

UNA PIEDRA CON HISTORIA
El material protagonista es el travertino (piedra típica y emblemática de Roma) que comunica el interior y el exterior. Michela lo utiliza en suelos, fachada, piscina, cocina y chimenea, creando un conjunto armonioso, contemporáneo y profundamente romano. Inspirada por un poema polaco, ve en esta roca una metáfora de las relaciones humanas: cercanas, distantes y complejas.
Su residencia, de apenas 60 m², nos sorprende por su diseño abierto y funcional. Cada rincón posee múltiples usos y la luz fluye de forma natural. Aquí se ven sus raíces italo-suecas mediante la funcionalidad escandinava y la calidez mediterránea. La totalidad del proyecto se realizó con artesanos locales, como la cantera Poggi Bros en Tívoli. “La arquitectura debe fomentar vínculos: con las personas, los materiales y el entorno”, dice Michela.
LA ITALIA RÚSTICA
Seguimos en el CLA dirección Fara in Sabina, un pueblo idílico con pintorescas callejuelas, pequeñas plazas e impresionantes vistas a las colinas. Luego, por recomendación de Michela, conducimos durante una hora hasta el lago Turano. Durante el trayecto, nuestro CLA es el mejor compañero de viaje. Su amplio techo panorámico hace que olivares y cipreses parezcan estar al alcance de nuestra mano, trayendo un pedacito de Italia al interior del vehículo. Y con una autonomía de 790 km, no hubo necesidad de parar para recargar, aunque su sistema de carga rápida hubiera permitido hacerlo en pocos minutos. Además, gracias a la integración de inteligencia artificial (incluyendo ChatGPT y Google Gemini), el vehículo aprende de nuestros hábitos y ofrece interacciones y conversacionales intuitivas, haciendo cada trayecto más personalizado. El nuevo sistema operativo MB.OS permite actualizaciones de software inalámbricas (OTA), asegurando que tu vehículo siempre esté al día con las últimas funciones y sistemas de asistencia a la conducción. Todo ello nos permite disfrutar del paisaje y de la experiencia de conducción.
DISEÑO CON RESPONSABILIDAD
Llegamos al atardecer a Colle di Tora y Castel di Tora, dos pequeños pueblos medievales de la región del Lacio. Salimos del coche para contemplar el lago. La luz es suave, casi cinematográfica, y brillan los nuevos elementos de iluminación del CLA: el panel central, la estrella iluminada y las luces de conducción diurna. El CLA lo tiene todo: cautiva con su diseño y, además, es funcional. Ofrece un espacio interior generoso para cinco ocupantes y un maletero con una capacidad considerable.
Por la tarde volvimos a casa de Michela, quien nos invitó a comer pizza junto a su chimenea. Nos habla con entusiasmo de dos nuevos edificios escolares en los que está trabajando. Insiste en la importancia de diseñar también en los suburbios, donde vive la mayoría de gente. Cree que la creatividad debe cuidarse. No existe un destello de genialidad, solo el trabajo diario.

Al preguntarle qué es el diseño auténtico, contesta: “Es cuando los elementos cobran sentido. La manera en la que la idea y la ejecución están en armonía. No es solo lujo, es más bien atención, cuidado y precisión. Incluso los detalles invisibles deben ser excelentes”. Mientras volvemos al hotel, sus palabras resuenan en nuestra mente. Mañana visitaremos el lago Bracciano y la ciudad de Sutri. Allí el travertino recubre cada rincón. Podría decirse que el travertino es a Italia lo que CLA es a Mercedes-Benz. Representa identidad, artesanía y un puente entre pasado, presente y futuro.
