“Conquistamos el paso de Falzarego, a 2.117 metros de altitud, y el Pordoi. A pesar de lo empinado y estrecho del camino, avanzamos con seguridad y comodidad en nuestro Maybach. Además, disfrutamos de las vistas de Bolzano y Merano”. Con estas palabras, recogidas en un diario de viaje de 1925 conservado en el Museo Maybach de Neumarkt (Baviera), comienza una historia que ha sobrevivido un siglo. Ulrich Schmid-Maybach —nieto y bisnieto de Wilhelm y Karl Maybach— sospecha que su autor fue Karl Schmid, entonces ingeniero y director comercial de Maybach Motorenbau GmbH. En sus páginas, relata su luna de miel de diez días a bordo de un Maybach Tipo 22/70 PS W 3, atravesando los Alpes con precisión técnica y auténtica devoción por su automóvil.

LA MISMA RUTA, UN SIGLO DESPUÉS
“Si el centro de tu vida es la historia familiar, un hallazgo como el diario de Karl Schmid es, sin duda, un momento muy especial”, afirma Schmid-Maybach. El descubrimiento de este cuadernillo de 1925 lo conmovió y lo inspiró a rememorar este viaje por los Alpes exactamente 100 años después que su antepasado. De ahí que, en junio de 2025, periodistas y entusiastas de la compañía partieran desde Friedrichshafen (Alemania), a orillas del lago de Constanza, siguiendo las huellas de los recién casados Schmid. Una caravana de modelos históricos y actuales con el emblema de la doble M recorrió los mismos paisajes, uniendo pasado y presente bajo un mismo concepto: elegancia atemporal, máximo confort y excelencia técnica, antesala de la conmemoración en 2026 de los 140 años de existencia de Mercedes-Benz.
¿El nexo de unión entre ambos viajes separados por un siglo? Los automóviles, que combinan una elegancia atemporal con la máxima comodidad y una calidad inigualable, como el Maybach W 3 berlina (1921), vehículo de los Schmid, que fue el primer automóvil producido por Maybach, y un símbolo del lujo y la ingeniería avanzada de su tiempo, además de situarse como uno de los primeros modelos alemanes con frenos en las cuatro ruedas y caja de cambios silenciosa.
Otras de las joyas de este viaje fueron el Mercedes-Maybach Clase S y el Maybach SW 38 (finales de los años 30), icono aerodinámico de la alta gama con motor de seis cilindros. Si el modelo histórico encarna la excelencia técnica y el lujo descapotable de su época, la versión actual ofrece una experiencia de conducción excepcional que mantiene intactas las virtudes del pasado.
A LA CONQUISTA DE LA MONTAÑA
Continuando el precedente histórico, la expedición de 2025 nos llevó primero a través de la Selva Negra antes de pasar por el lago de Biel (ya en la cordillera del Jura, Suiza) hasta Lausana. El día siguiente exige cualidades automovilísticas completamente diferentes: en las inmediaciones del macizo del Mont Blanc y entre famosos picos de 4.000 metros, la ruta se extiende por más de 40 kilómetros hasta el puerto del Gran San Bernardo, que alcanza su punto más alto a 2.469 metros. Ulrich Schmid-Maybach sigue encantado con el contenido del diario. “El cruce alpino, que hemos reconstruido a partir del diario y fotografías de 1925, brinda una visión fascinante de la vida de los conductores de Maybach de la época”, comenta en una conversación con los participantes de la escapada. “Resalta el espíritu pionero que ha moldeado a mi familia y a la marca Maybach”.
Este espíritu era uno de los requisitos, en la década de 1920, para emprender una excursión por los Alpes. Carreteras sin asfaltar, motores de baja potencia, cuestas pronunciadas… hacían de estas excursiones automovilísticas algo incierto y peligroso. «La carretera tenía curvas empinadas y cerradas, y poco antes un Fiat con cuatro personas se ha hundido en las profundidades», señala el autor del diario.
Por ello, los fundadores de Maybach-Motorenbau GmbH se centraron deliberadamente en las subidas regulares para desafiar a sus coches en condiciones reales. Fue un éxito: los Maybach fueron considerados conquistadores de la montaña. La premisa de brindar movilidad en su esencia más pura sigue vigente en todos los modelos de la casa. Cualquiera que viaje por los Alpes en un Maybach moderno, experimentará el majestuoso paisaje alpino tal como lo hicieron los Schmid hace 100 años: en armonía con la máxima excelencia que la automoción puede ofrecer. “Me enorgullece que los vehículos Maybach siempre hayan impresionado con su rendimiento superior, su elegante diseño y su máximo confort, y que Mercedes-Maybach preserve este legado y lo guíe hacia el futuro”, declara Schmid-Maybach en el lago de Como, donde termina este viaje.

Un siglo después de aquel viaje nupcial por los Alpes, la esencia permanece intacta. Mercedes-Maybach ha evolucionado hasta convertirse en la máxima expresión de exclusividad y refinamiento. La innovación ha sido siempre su eje vertebrador. En el marco del 140 aniversario de Mercedes-Benz, esta travesía no solo celebra una historia centenaria, sino que reafirma una convicción compartida: la excelencia no pertenece al pasado, se proyecta hacia el futuro.

