La Fórmula 1 llegó por primera vez a Madrid y Mercedes-AMG PETRONAS convirtió el estreno en una jornada histórica. Kimi Antonelli se impuso en el Gran Premio de España disputado en el circuito Madring y firmó la primera victoria de la escudería en la capital española.

El piloto italiano partía desde la segunda posición, pero supo aprovechar el momento adecuado para adelantar a Lando Norris, que había conseguido la pole. Antonelli controló la carrera con autoridad y cruzó la línea de meta por delante de Max Verstappen y del propio Norris. Después de 57 vueltas, el Mercedes-AMG F1 W17 se convirtió en el primer monoplaza en ganar un Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid.
El resultado tuvo un valor añadido para el equipo. Tras más de 350 carreras disputadas en todo el mundo, Madrid era la cita que faltaba en la trayectoria de Mercedes-AMG PETRONAS. La espera terminó de la mejor manera posible: con una victoria, un podio para recordar y una ciudad entregada a la velocidad.
Durante las últimas semanas, resultaba imposible no percibir que algo extraordinario estaba a punto de suceder en Madrid. El sonido de los monoplazas, el movimiento en las calles y la presencia de aficionados llegados de todos los rincones convirtieron la ciudad en una prolongación del circuito. Y en Mercedes-Benz, quisimos formar parte de esa energía con una campaña de bienvenida que llevó el espíritu de la competición al corazón de la capital.
«Por fin, Madrid» El mensaje de nuestra campaña era claro: Por fin, Madrid. Y podía leerse en una espectacular lona de más de 1.000 metros cuadrados instalada en el paseo de la Castellana, en la esquina con la calle de Marqués de Villamagna. Con 50 metros de largo y 20 de alto, la intervención mostraba un monoplaza del equipo Mercedes-AMG PETRONAS y transformaba uno de los puntos más reconocibles de la ciudad en un improvisado mirador hacia el mundo de la Fórmula 1.

La lona se convirtió en uno de los grandes puntos de encuentro para los aficionados. Muchos se detenían a fotografiarla; otros la señalaban desde los coches o la buscaban al pasar por la Castellana. Los días previos al Gran Premio de España, Madrid parecía compartir una misma conversación: la carrera, los pilotos y la emoción de vivir por primera vez un Gran Premio en casa.
Nuestras oficinas de Mercedes-Benz fueron otro escenario de la campaña, tanto en el exterior como en el interior del edificio. Los grandes ventanales de la fachada se vistieron con imágenes del equipo Mercedes-AMG PETRONAS y el mensaje Por fin, Madrid. Tras la victoria de Kimi Antonelli en el Gran Premio de España, el texto de la imagen se actualizó para celebrar este momento histórico.
También el Metro de Madrid se subió a la F1. Personalizamos el pórtico de la estación de Rubén Darío para recibir a los viajeros con la imagen de Mercedes-AMG PETRONAS y sumergirlos en el ambiente de la competición. Bastaba con cruzar el acceso para sentirse, por unos instantes, dentro del paddock.

Una experiencia que continúa
La celebración no terminó en las calles. Pusimos también en marcha el Mercedes-AMG Racing Challenge, un concurso digital que permitió a los participantes poner a prueba sus conocimientos y su pasión por la competición. El ganador disfrutará de una experiencia de conducción en el circuito del Jarama-RACE, uno de los trazados más emblemáticos del automovilismo español.
Además, los 140 primeros clasificados recibirán una bolsa de viaje exclusiva confeccionada a partir de la lona utilizada en la Castellana. El material de la campaña tendrá así una segunda vida y conservará el recuerdo de un acontecimiento irrepetible: la llegada de la Fórmula 1 a Madrid y la primera victoria de Mercedes-AMG en la capital.
Cuando el último monoplaza abandonó el Madring, la ciudad recuperó poco a poco su ritmo habitual. Pero algo había cambiado. Madrid había vivido su primer Gran Premio y el equipo Mercedes-AMG PETRONAS había escrito la primera página de esa historia con una victoria inolvidable. Kimi Antonelli fue el primero en cruzar la meta y nosotros estuvimos allí para celebrarlo con toda la ciudad.
